Sabemos que la nutrición es la base de la salud y por ello en procesos de enfermedad hay que prestarle si cabe mayor atención.

Con un buen aporte nutritivo se pueden disminuir los síntomas e incluso, en ciertos casos, hacer que desaparezcan, aumentar la efectividad del tratamiento y lograr una mejor recuperación en cirugías.

Son diversas las patologías que requieren de soporte nutricional entre ellas están la diabetes, el cáncer, la enfermedad renal, las enfermedades cardiovasculares, la obesidad, las intolerancias y alergias alimentarias, las enfermedades intestinales (crhon, colitis ulcerosa, colon irritable), las ulceras gastrointestinales o el hígado graso entre otras.

Se estudia tanto la dieta como el estado nutricional del paciente, con el fin de ajustar la intervención a las necesidades específicas individuales. Además conseguir que las comidas sean apetecibles, variadas y lo menos aburridas posible es primordial para mi.

En este sentido la constancia, cercanía y personalización del programa son los tres pilares sobre los que se trabaja para conseguir un soporte nutricional completo y de calidad